
Las empresas que realizamos la demolición del amianto en Tenerife debemos cumplir con una serie de requisitos legales estrictos. Estas normativas buscan proteger la salud de los trabajadores, la población y el medio ambiente, debido a los riesgos graves asociados a la exposición a este material. En primer lugar, es obligatorio que la empresa esté registrada como entidad autorizada para manipular amianto. Este registro se otorga únicamente a compañías que demuestren contar con personal capacitado y con los recursos técnicos adecuados para realizar estas operaciones de manera segura.
El personal que interviene en las labores de demolición debe recibir formación específica en el manejo de amianto. Esta capacitación incluye el conocimiento de los riesgos, el uso de equipos de protección individual, la correcta manipulación y transporte del material, así como la gestión de residuos. Además, es necesario que los trabajadores se sometan a controles médicos periódicos para detectar de manera temprana cualquier afectación relacionada con la exposición a fibras de amianto.
En cuanto a las instalaciones y equipos, las empresas deben disponer de maquinaria y herramientas que minimicen la liberación de fibras al ambiente. Las áreas de trabajo deben estar debidamente señalizadas y restringidas al personal autorizado. Los procedimientos operativos internos deben incluir protocolos claros de limpieza y descontaminación.
El transporte y disposición de los residuos de amianto también está regulado. Las empresas deben garantizar que estos materiales sean embalados y etiquetados correctamente, cumpliendo con la normativa de residuos peligrosos vigente. La disposición final solo puede realizarse en instalaciones autorizadas para este tipo de desechos.
Además, las empresas de demolición del amianto en Tenerife debemos contar con un plan de prevención de riesgos laborales que contemple todos los posibles escenarios durante la demolición. Este plan debe estar documentado y ser revisado periódicamente. La autoridad laboral y medioambiental puede inspeccionar las instalaciones, los procedimientos y los registros para verificar el cumplimiento de la normativa.
El incumplimiento de estos requisitos puede acarrear sanciones administrativas, económicas e incluso la suspensión de actividades. Con todo, si buscas una empresa dedicada a ello, no lo dudes y llama a Grupo Nino



































