El amianto, también llamado asbesto, es un mineral que podemos encontrar en todos los continentes del mundo. Sus orígenes se remontan a la Edad de Piedra. La retirada de amianto en Tenerife es una realidad de la que ahora somos conscientes por su toxicidad, pero en su génesis no se tenía constancia de ella.

Este material se emplea en la fabricación de tejidos resistentes al fuego y al calor. La definición se la dieron los romanos, que usaban sus fibras para combinarlas en servilletas y manteles o cuando arrojaban estos trapos al fuego. No solo no se quemaban, sino que salían aun más blancos. Ya en esta época hay registros de sus efectos nocivos sobre los obreros que lo extraían de las minas o que lo empleaban para tejer. De aquí la necesidad actual de contratar servicios de retirada de amianto en Tenerife que supriman todo rastro de su uso para no dañar la salud de ningún trabajador.

Su utilización siguió generalizándose y ya en la Edad Media se dice que incluso el rey Carlomagno de Francia poseía un mantel de amianto para evitar quemarse en los incendios que se producían a menudo durante las celebraciones. En las cruzadas se usó el amianto como arma, se hacían bolsas de esta fibra y se rellenaban de alquitrán, se prendían fuego y se lanzaban sobre las ciudades asediadas. En años posteriores, Marco Polo describió la ropa de los mongoles como una indumentaria tejida con tela que no se quema, por supuesto, debido al amianto.

Su uso se fue generalizando hasta que en 1800 ya se usaba de forma masiva en todo el planeta como consecuencia de la Primera Revolución Industrial. Hoy en día, somos conscientes de su gran toxicidad y de la conveniencia de retirarlo. En Grupo Nino somos expertos en la eliminación del amianto gracias a nuestro equipo de profesionales experimentados. ¡Consúltanos sin compromiso!